Empresa había perdido el contrato de obras de modernización de la fundición Chuquicamata, proyecto con un valor de US$260 millones. Esto significó el cobro de boletas de garantía.

Fuente: La Tercera / PULSO. Jueves 22 de agosto 2019.- SNC Lavalin, empresa contratista de capitales canadienses, que se había adjudicado un contrato de US$260 millones para construir dos plantas de ácido en la fundición Chuquicamata, enfrentará ahora un proceso de quiebra.

Esto, luego que este martes el 9° Juzgado Civil de Santiago decretara la publicación del inicio del proceso de reorganización forzosa, tal como lo señala la nueva Ley de Quiebras, en el Boletín Concursal de la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (SuperIR). Lo anterior, es a petición de la subcontratista Tecno CyS, que acusa que la constructora le debe más de $18 mil millones.

La empresa denunciada tiene ahora un plazo de cinco días para pagar la totalidad de la deuda a Tecno CyS o, de lo contrario, se pone en marcha el proceso dictaminado por la justicia.

SNC Lavalin Chile es filial de la firma canadiense del mismo nombre, empresa con sede en Montreal y que cuenta con un valor de mercado superior a los US$2.200 millones. Eso sí, a nivel global la firma también enfrenta una compleja situación financiera, lo que incluso ha puesto en riesgo su grado de inversión. Recientemente, S&P bajó la nota de riesgo a nivel “basura”, según publicó Bloomberg.

En el caso de Chile, la situación de la firma se complicó luego que Codelco, en marzo de este año, decidiera terminar unilateralmente el contrato que mantenía con esta empresa, acusando “incumplimiento grave en los hitos contractuales en que ha incurrido dicha empresa en la construcción de las plantas de ácido para la Fundición Chuquicamata, obras que son clave para adecuar las emisiones al DS N°28”.

Estas obras se refieren a la adecuación a la norma de emisiones para fundiciones, que obligó a la estatal a invertir para mejorar los estándares de sus fundiciones.

Entre los incumplimientos que acusó Codelco, se encuentran el retraso en los pagos a sus subcontratistas, demoras en la ejecución del proyecto y problemas en la calidad de las obras, entre otros.

Boletas de garantía. De esta manera, la estatal debió asumir el control de las obras, además de cobrar dos boletas de garantía por un total de US$ 80 millones. Al mismo tiempo, inició un arbitraje ante el Centro de Arbitraje y Mediación (CAM) de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS). Todo esto, aseguran cercanos al proceso, agudizó la situación de SNC Lavalin Chile, llevándola a caer en impagos que terminaron en la arena judicial.

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