Su debut en la compañía no fue fácil. Incluso, Corfo llegó a anunciar que recurriría a un arbitraje internacional por estimar que se estaba incumpliendo el contrato en orden a vender a precio preferente a la industria local el 25% de la producción. Pero aquello ya es pasado. Hoy, la ex Consejera para Asuntos Comerciales de la embajada de Estados Unidos en el país, está enfocada en potenciar el compromiso con el diálogo y la sustentabilidad.

Fotografías: Marisa Niño

Albemarle es una empresa global líder en el desarrollo, fabricación y comercialización de productos químicos tecnológicamente avanzados y de alto valor agregado.

En Chile se dedica desde hace casi 40 años a la extracción y procesamiento de salmueras y a la producción y despacho de sales de litio y sus derivados. La compañía tiene 680 trabajadores y esperan terminar este 2019 con 800 trabajadores y 4.500 contratistas. En la actualidad, opera en dos sitios de producción: Planta Salar de Atacama, ubicada en el corazón del desierto, y la Planta Química La Negra, a 27 kilómetros de la ciudad de Antofagasta.

En esta última se procesa el litio, un material avanzado de altísimo valor agregado, para los requerimientos de cada industria. “Chile es altamente estratégico, no sólo para Albemarle, sino que para toda la industria del litio. Por ello, tenemos en marcha importantes proyectos de expansión y seguimos potenciando una relación de largo plazo. Vemos en Chile a un socio confiable que ofrece las certezas necesarias para desarrollar la nueva minería del litio y para seguir invirtiendo”, indica Ellen Lenny-Pessagno, Country Manager de Albemarle en nuestro país.

Lenny-Pessagno (53 años, casada y con dos hijos) asumió el 1 de octubre de 2018 como Country Manager de Albemarle Chile. Cuenta con más de 25 años de experiencia en el servicio exterior de Estados Unidos. En Chile fue Consejera para Asuntos Comerciales, por lo que conoce muy bien al país. Ha vivido en Colombia, España, México, Argentina, EEUU y Chile, trabajando como diplomática.

Su gestión a cargo de Albemarle fue clave para solucionar la controversia con Corfo que casi llega a un arbitraje internacional. Fueron meses muy complejos, donde el organismo estatal estimó que se estaba incumpliendo el contrato en orden a vender a precio preferente a la industria local el 25% de la producción. Finalmente, a fines de enero de este año, se acordó un mecanismo de cálculo de precio preferente para la industrialización del litio. Por lo mismo, sus cercanos destacan su profesionalismo, cercanía, capacidad de formar y liderar equipos, empatía, tenacidad y una enorme capacidad negociadora.

Su agenda es siempre estrecha, pero se encarga de organizar muy bien los tiempos. Es profesora de Kundalini yoga y practica activamente la meditación. “Kundalini yoga es una técnica que utiliza posturas corporales, respiración, canto de mantras y meditación parar fortalecer el sistema nervioso, mejora la salud, la intuición y la concentración mental. Me ayuda a tomar mejores decisiones y ayudar a mi grupo de trabajo a mejorar su desempeño y liderazgo. También he tratado de compartir estas técnicas con el equipo Albemarle, con quienes hacemos una vez a la semana ejercicios de respiración y meditación”, confiesa.

Ya lleva siete años en nuestro país, por lo que se considera una ciudadana chilena más. “Me siento muy cómoda en el país, me gusta su clima, es un lugar seguro donde las cosas funcionan, existe una gran clase media como en mi país. Todo ello hace a Chile un lugar muy cercano a mi forma de vivir. Los chilenos son entretenidos, dedicados a su trabajo y a la familia”, explica la estadounidense.

Albemarle es una empresa líder a nivel mundial. Es uno de los mayores productores de litio del mundo, que es utilizado en baterías para artículos electrónicos, vehículos de transporte y futuras tecnologías de almacenamiento de energía. Tomando en cuenta lo anterior, ¿de qué forman desarrollan valor agregado en sus producciones y relación con sus clientes?

Albemarle genera en Antofagasta un producto con altísimo valor agregado y que es fundamental para el desarrollo de la electromovilidad. El litio no es un commodity. Cada empresa que demanda nuestros productos exige una solución específica que solo unas pocas compañías en el mundo pueden ofrecer. Por ello nos definimos como una empresa de especialidades químicas. El cristal de litio necesario para la batería de un celular es distinto al que se necesita para la batería de un auto eléctrico. Y los nuevos desarrollos tecnológicos van a necesitar cada vez productos más especializados. El mercado de las baterías de litio es muy dinámico y ya está dando muestra de cambios que pueden dejar obsoletos los proyectos que se están planteando en la actualidad. En Albemarle hemos sido promotores activos del desarrollo de un ecosistema productivo en torno al litio y ponemos toda nuestra experiencia y relaciones con los principales centros de estudio e investigación para que Chile avance de manera efectiva hacia una industrialización del litio.

Albemarle es una de las principales productoras de litio en el mundo. En su Hoja de Ruta se definen como aliados estratégicos de Chile. ¿Cómo esta alianza puede consolidar a Chile como líder mundial en la producción de litio?

Albemarle es una empresa sólida que cuenta con el liderazgo necesario para desarrollar esta industria en el país. Somos especialistas en litio, llevamos casi 40 años de operación en Chile y ese es un argumento de peso a la hora de elegir un socio para el desarrollo de esta industria. Tenemos un claro compromiso en el desarrollo de la que hemos llamado Nueva Minería del litio, que es diálogo, sustentabilidad y valor agregado. Esos atributos, más toda la experiencia y capacidad tecnológica de Albermarle, es lo que nos ha hecho firmar en 2016 un acuerdo con Corfo para ser socios estratégicos de Chile para el desarrollo de la industria del litio. Gracias al aumento de producción de litio y a la eficiencia en el proceso de producción, Chile es y seguirá siendo protagonista de la era del litio. Compartimos con el Estado de Chile el diagnóstico de que este país posee no sólo una de las reservas más importantes de litio a nivel mundial, sino también condiciones únicas para su producción a menor costo: la concentración de litio en las salmueras junto con la aridez del desierto de Atacama y su radiación solar ayudan en el proceso de manera natural.

¿De qué forma ustedes desarrollan una producción minera sustentable?

Nuestro proceso es absolutamente limpio y realizamos esfuerzos continuos para mejorar la eficiencia de nuestras operaciones. Entendemos que el Salar de Atacama es un ecosistema de gran valor medio ambiental pero también para las comunidades ancestrales que habitan los sectores aledaños a esa faena. Por eso, nuestra principal preocupación es seguir desarrollando una industria responsable, con el menor impacto para el ecosistema y las comunidades de manera de producir un litio sustentable para Chile y el mundo. Tenemos el gran desafío de ser más eficientes. Hace unas semanas, el Directorio aprobó una inversión adicional de más de US$ 100 millones destinada a aplicar en nuestra Planta Salar una tecnología de vanguardia que nos permita producir más litio sin utilizar ni una gota más de salmuera que la que actualmente extraemos, lo que asegura la sustentabilidad del Salar de Atacama. Y ese compromiso quedó establecido en un histórico e inédito acuerdo de Cooperación, Sustentabilidad y Beneficio Mutuo que firmamos en 2016 con el Consejo de Pueblos Atacameños, que agrupa a 18 comunidades indígenas. Con ellos tenemos una mesa de trabajo permanente, de cooperación en pro de la sustentabilidad territorial y de protección del ecosistema del Salar de Atacama. Nos importa producir, por cierto, pero debe ser de manera ética y con total respeto al medio ambiente y a las comunidades.

De Chile al mundo

 En 2017, Albemarle firmó un acuerdo con Corfo para extender el contrato de explotación y aumentar la cuota autorizada para la producción de litio a 82 mil toneladas anuales durante los próximos 27 años. Para concretar aquello, ¿ampliarán su operación actual en la Región de Antofagasta?

Nuestro plan global de inversiones sigue en marcha y vamos a superar los US$ 1.000 millones que estaban inicialmente considerados hasta 2022. Este año vamos a tener 800 trabajadores propios y más de 4.500 contratistas. Estamos en plena inversión. Seguimos trabajando para en 2020 concretar la construcción y puesta en marcha de la Planta 3 en La Negra, Antofagasta, inaugurando de esa manera la planta más avanzada y eficiente en Chile que producirá más litio, minimizando, gracias a la utilización de un termo evaporador, el consumo de agua. Con ello vamos a más que duplicar nuestra producción de carbonato de litio grado batería. El crecimiento de Albemarle será impulsado por un mayor volumen en nuestro negocio principal de litio. En 2019 esperamos superar las 40.000 toneladas de litio en Chile.

Entre los objetivos de Albemarle ¿está el transformar a Antofagasta en la capital mundial del litio?

En Albemarle tenemos un compromiso con el desarrollo de un ecosistema productivo en torno al litio y trabajamos activamente en ello junto a Corfo, a quien entregaremos casi US$ 300 millones para I+D que irán en directo beneficio de Chile. Además, hemos puesto toda nuestra experiencia y relaciones con los principales centros de estudio e investigación para que el país avance de manera efectiva hacia una industrialización del litio. Tenemos mucho que aportar para que Antofagasta se consolide como la capital mundial del litio.

¿Por qué Albemarle busca fomentar el desarrollo de proyectos que contribuyan a difundir en Chile las ventajas de la electromovilidad?

La electromovilidad es, sin duda, uno de los grandes impulsores de la demanda de litio en el mundo y en Albemarle estamos preparados para asumir este desafío. Tenemos importantes proyectos de expansión en marcha para hacer frente a esta demanda. Pero nos interesa también que estemos orgullosos de que el litio que mueve al mundo, se produce en Chile, nace en el Salar de Atacama y se le agrega valor en nuestra Planta La Negra, en Antofagasta. Eso es importante que más personas lo sepan y conozcan la manera sustentable en la que producimos un mineral de enorme relevancia para tener un planeta más limpio. En línea con esto, esperamos poder inaugurar una electrolinera en Antofagasta, de fácil acceso, para fomentar la llegada de vehículos eléctricos en la región.

Además de Chile, ¿Albemarle tiene entre sus planes estratégicos buscar nuevas oportunidades de expansión en otros países, como Argentina o Australia?

Además de nuestros planes de crecimiento en Chile, las condiciones de mercado nos tienen con los ojos puestos en Australia, donde firmamos un acuerdo con Mineral Resources por el 50% del Proyecto Wodgina, que explota litio desde roca. Ello nos permitirá gestionar la comercialización y las ventas del hidróxido de litio con una inversión inicial de US$ 1.150 millones. Adicionalmente, comenzamos la construcción de una planta en Kemerton, en Australia occidental, que será capaz de producir hasta 100.000 toneladas métricas LCE de hidróxido de litio. Australia es un ejemplo de que hay otros países que están ofreciendo buenas condiciones para suplir la demanda de litio, lo que no significa descuidar a Chile, que sigue siendo un país clave para Albemarle.

A fines de marzo pasado, se llevó a cabo una inédita experiencia en la compañía: por primera vez se reunieron trabajadoras de Santiago, Planta La Negra y Planta Salar a conversar sobre el rol de la mujer en Albemarle. ¿Qué balance saca de aquella jornada de trabajo?

Fue una excelente experiencia. La cita fue una oportunidad para que tanto mujeres como hombres colaboradores de la empresa debatieran sobre el rol de la mujer en el entorno minero, oportunidades y desafíos. Fue la primera vez que se juntaron trabajadores y trabajadoras de Santiago, Planta La Negra en Antofagasta y Planta Salar, en el Salar de Atacama, a conversar sobre este importante tema en el que pude compartir mi experiencia profesional como mujer en los distintos cargos que me ha tocado asumir. Además conté que firmamos el Decálogo de Conciliación laboral y familiar en la industria minera, compromiso público-privado que nace en 2017 y que fomenta la incorporación de las mujeres a la industria. Sentí un gran interés, tanto de mujeres y hombres, por generar un cambio en el trabajo diario para que las mujeres tengan éxito en Albemarle.

En la actualidad, un 16% de la dotación total de Albemarle está constituida por mujeres. ¿Esperan aumentar esa cifra?

Efectivamente, tenemos 16% de participación femenina, la tasa más alta de la industria. Este porcentaje se eleva a 27% en el grupo de supervisores, lo que nos enorgullece y desafía a seguir mejorando y abriendo más y mejores espacios de participación femenina. Además, tengo el honor de liderar Albemarle Chile, lo que también refleja el compromiso claro con la igualdad de género. El camino recién comienza, pero estoy segura que seguiremos avanzando.

 

     

 

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